Tertulias
de Poesía
en el
HOTEL ACINIPO
Organiza:
Colectivo Cultural "Giner
de los Ríos"
Colabora
UNICAJA: Fundación
Ronda
Coordinada por:
ANI ROSILLO
Homenaje al Rapsoda Rondeño
DON RAFAEL LOBATO FERNANDEZ
Música a cargo de:
Esmeralda Espinosa Martín,
soprano Malagueña
Acompañada por FELIX
RODRIGUEZ, al piano
Exponiéndose las pinturas de:
Joaquín Atienza Peñalver
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Rueda de Prensa
Doña María Lobato y Responsable
del Colectivo
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La
tertulia a la que yo asistí:
HOMENAJE A RAFAEL LOBATO FERNANDEZ
La Tertulia de Poesías "El Cinco a las Cinco"
brindó el último jueves de octubre, un homenaje
a un gran rapsoda rondeño.
Han pasado treinta y tres años desde que Rafael Lobato
Fernández se marchó. Pero el tiempo no ha borrado
el recuerdo de tan singular persona. Así lo demostraron
los numerosos amigos y familiares, reunidos en el hotel Acinipo,
como siempre decorado para la ocasión con la excelente
obra de Joaquín Atienza, suegro del homenajeado, que por
primera vez mostraba sus cuadros al público.
Nacido el 14 de junio de 1907, desde muy temprana edad, Rafael
demostró importantes cualidades de interpretación.
En el colegio siempre se le solicitaba para presentar cualquier
evento que se producía. Más tarde, junto a otros
amigos fundó la peña "Juventud Rondeña"
hasta que encontró su verdadera vocación en la poesía.
Se atrevía con todo…un 27 de abril interpretó
nada menos que dieciocho poesías de reconocidos poetas,
en un recital.
Rafael tenía un negocio de droguería y perfumería
en calle La Bola. Su hija María cuenta que cuando alguien
llegaba a la tienda y hablaba de poesía, enseguida lo hacía
pasar a la trastienda y terminaba recitando el tema que le proponían
con la simpatía y sencillez que le caracterizaba.
Conocía a muchos poetas y todos le dedicaban algún
poema, como en el libro de INTIMIDAD de Nicolás Fontanilla.
" Amigo antiguo y fino, como los vinos buenos,
espíritu selecto porque lo quiso el hado,
cantor poeta ilustre del verso noble y bravo
de la Castilla madre y el andaluz sin par.
A ti, con mis saludos, ese Curro Guillén
Que Góngora, sin duda, y sin saberlo,
A ti ya destinaba al crearlo feliz,
Pues que sólo a un ahijado de musas bien propicias
Podía confiárselo el decirlo cual tu,
Buenas fueron las hadas de otros recitadores,
Y les favorecieron con este o aquel don,
Más tú para nosotros eres mejor y único,
Ungido, por rondeño, con la gracia de Dios."
Pedro Pérez Clotet, también amigo suyo tuvo un recuerdo
para Rafael en su libro " Invocaciones". Durante el
homenaje Daniel Pérez-Clotet recitó la profunda
poesía de su padre.
Estuvieron en la mesa redonda, recordando a Rafael Lobato, su
hija
Maruja y sus amigos Rafael Narciso Molina y Daniel Pérez-Clotet.
Andrés Castillo, aunque ausente por motivos personales,
también nos envío una carta que, como sus amigos
recordaba la personalidad y el trato que tuvo con Rafael Lobato.
"Pienso que a este gran hombre y gran artista, nos es suficiente
homenaje el rotular una calle, ni una plaza, ni siquiera una avenida
ajardinada. El mejor tributo a su arte inigualable, es el guardar
en lo más profundo de nuestros corazones, como un tesoro
escondido, la admiración sincera de todos los aficionados.
No he pretendido ni hacer una apología, ni ensalzar a un
personaje singular, sino, simplemente y con torpes pinceladas
hacer un esbozo de la figura que fue: RAFALITO-RAFAEL-DON RAFAEL.
Un hombre que no se conformó con ser sólo rondeño,
sino que quiso y lo consiguió, ser de Ronda, tal cual lo
dejó escrito el poeta Moreno Galván:
"No hay quien iguale a un rondeño cuando extiende
la mirá,
Son los serranos de Ronda como el águila reá."
Entre el público, otro amigo Alfonso Ganancias expresó
a través de su escrito su sentir hacia el rapsoda.
"Han pasado tantos años, y aún resuenan en
mis oídos tu solemne voz, en mi vista tu impresionante
personalidad, te recuerdo Rafael, recitando "Feria de Abril
en Jerez y otras maravillosas obras en el teatro Espinel, esa
función de Arte y Poesía era el delirio."
Otros amigos quisieron compartir sus propias vivencias, contándonos
anécdotas que delataban la enorme humanidad de esta persona.
En su carta Rafael Narciso Molina, uno de los más populares
locutores de la primera emisora de radio rondeña (SIS-16)
le decía así:
" ..Y estabas ahí arriba buscando una rima, un verso
oportuno Y me lo susurraste al oído, suavemente. Cadenciosamente.
Y a mi oído me dijiste "La poesía es mía,
sólo mía"
Y me lo dijiste para que no se me olvidara nunca.
"Oye para mi y para los míos, tengo muchas cosas que
decir.
Y en esto, te parezca o no, la poesía era y es mía.
La poesía soy yo.
Y me dijo también: "Me llamo Rafael….como tu"
Los momentos más emotivos se dieron cuando escuchamos la
última grabación de Rafael. Su voz, aunque algo
distorsionada como comentaron algunas personas, llenó la
sala con suaves matices aterciopelados, llevándonos de
paseo por el Parque de Maria Luisa. Vivimos y disfrutamos la feria
de Abril de José María Pemán, el Romance
de Curro Guillén de Manuel de Góngora, nos trasladó
al pasado…
La maravillosa voz de la soprano malagueña Esmeralda
Espinosa, acompañada al piano por el profesor Félix
Rodríguez, pusieron el broche de oro a este merecido homenaje.
Ani Rosillo
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Daniel Pérez-Clotet, Rafael Narciso
Molina, hija de Rafael Lobato Fernández y Ani Rosillo
Rafael Lobato, viejo amigo.
Hola Rafael. Te he visto, palabra
He visto un pájaro y… te he visto
Estabas volando, dando ráfagas, de arriba abajo
Venías del cielo, donde estás, y –desde arriba-
bajabas, a ras de tierra, buscando no se qué. Dabas vueltas
y vueltas, ráfagas y ráfagas, desde el cielo, buscando
a Ronda. Tu Ronda. Venías, desde arriba, viendo a los grajos,
donde no los ve nadie. Es que tú eres un enviado del cielo.
Y, Tajo izquierda y Tajo a la derecha, viendo las casas que cuelgan,
y el Guadalevín allí abajo. Mirabas a Padre Jesús.
Rafael; traías en alas un encargo de vistas de colores…Y
un mensaje:
Era lo tuyo: una estrofa, un verso, un recuerdo. Y tu mente vacilaba
entre dárselo a la gente, o quedarte para ti y para los que
admirábamos y te admirábamos. Tu mente daba vueltas
entre dejárselo a Ronda, o llévatelo para ti y para
los tuyos. Y ahí quedabas, volando, viendo a Benito en su museo
colgante, o bajar a Padre Jesús y sus fuentes. Que se fuera
disuelto en el agua, y discurriera, y se fuera, divulgando tu poesía:
lo tuyo. En lo que soñabas. Tu cerebro dando vueltas, lo recibe
bonito.
Luego te parabas a la puerta de la Plaza de Toros. Y te quedabas quieto.
Porque estabas boquiabierto, soñando con Pedro Romero una imposible
faena de maestro.
Y más tarde, siempre soñando y volando –pájaro
poeta- te dabas un paseo por la calle de la Bola, escuchando muy quieto
la última cuerda inventada por Vicente Espinel. Todo despacio,
muy despacio.
Saludabas a Paquita Aguilar, su hermana Mari, su marido Tomás…Te
habías dejado atrás a Emilio, su tienda y su babero.
Los hermanos Rincón, entre telas e ilusiones, el bar. Maestro,
amable y parlanchín. Los muebles Domínguez, mitad historia
y revoltijo de reformas. Y Victoriano, ultramarinos todo comestible,
pasando, casi de largo, por Antonio Vázquez –sus libros
y sus bancos- y una Paquita Fernández, con sonrisa eterna y
conocimientos literarios hechos charlas. Pasaste de largo saludando
a Ricardo Navarrete, que sabia de todo menos que había de morir
pronto.
Saludaste a Don José Parra Grossi, al Casino, a la casa de
Enrique castillo, su casa, y casi al lado a los Serratosa.
Estabas volando, subiendo, y bajando, calle Jerez arriba, y te encontrases
sin saber como con Zino Viti, rodeado de piedras antiguas y recuerdos
de Italia, Más allá el siempre sonriente multipadre
Andrés Castillo.
De pronto, en vuelo alto, te quedaste un rato inquieto por saludar
a Mateo y Miguel Ángel Torrealba…y te volviste a parar.
Como pensando. No, de verdad. Pensando sus notas mágicas…Y
tus poemas. Acababa de pasar Juan de la Rosa, repartiendo promesas,
saludos y sonrisas.
Yo me quedo buscando dónde te habrás escondido. Y estabas
ahí arriba buscando una rima: un verso oportuno. Y me lo susurrase
al oído, suavemente. Candeciosamente.
Y a mi oído me dijiste “la poesía es mía,
solo mía”. Y me lo dijiste para que no se me olvidara
nunca. “Oye para mi, y para los míos, tengo muchas cosas
que decir. Y en esto:
Te parezca o no, la poesía era, y es mía. La poesía
soy yo”.
Y me dijo también: : me llamo Rafael… como tu”
Rafael- Narciso Molina
Campos
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RAFALITO
(Buen Hijo) |
RAFAEL
(Esposo Fiel) |
DON RAFAEL
(Excelente Padre)
|
(INSUPERABLE ARTISTA)
No es tarea fácil
reflejar en breves palabras la personalidad de "dos
en uno" o "uno en dos".
Así lo definiría yo.
Corrían los años 1938-1939. por aquel entonces,
llenaba los teatros de España y de la América
Latina un Rapsoda que no usaba pseudónimo, se anunciaba
con su nombre de pila y sus apellidos: Pepe González
Marín, el de cartaza. En cierta ocasión, vio
y oyó a Rafalito recitar; sí, recitar, porque
él no se atrevía a llamarse a sí mismo
rapsoda, ni siquiera poeta, o versificador, pues éste
-inspirado por las musas, escribe-, diseña; pero
el recitador ha de meterse en el corazón de las palabras,
si es que las palabras tienen corazón. Pues, como
digo, el gran rapsoda, le propuso llevarlo en su trouppe,
y no aceptó. ¿Por qué? Pues, sencillamente,
porque su madre ( que vivía en la calle Jerez) estaba
enferma y su amor filial no le permitía abandonarla
(¡Buen Hijo!).
A lo largo de su dilatada vida artística, tuvo multitud
de ofertas similares, o si cabe, mejores; pero, en la presencia
de Dios, había prometido a Paquita Ordóñez
amor hasta que la muerte los separara. Tampoco esta vez
aceptó (¡Esposo Fiel!).
Sigue en su trabajo cotidiano; en sus pinturas -que las
hacia como nadie, porque todo lo hacía bien- y continúa
sin escuchar los "cantos de sirena". Él
se había propuesto crear una familia cristiana y
¡afuer, que lo consiguió! (Excelente Padre).
Aclarada estas tres cosas, voy a intentar lo que dije al
principio de este, digamos, relato. Los rondeños
sabemos muy bien cómo los salesianos infunden a sus
alumnos la afición al "BUEN TEATRO". Es
una tradicional costumbre que ha dado muy buenos frutos.
Acuden a mi memoria algunos nombres de "los mayores",
a quienes nosotros, "los pequeños", admirábamos
y tratábamos de imitar: Rafael Salcedo -Paco Santos-
Cayetano Chantar -Crespillo- Jiménez Mier (¡qué
maravilla de interpretación en El Divino Impaciente!).
Tras ellos una nueva generación con quienes casi
nos atrevíamos a hacer papelitos: Manolo Bellido
-Manolo Ordóñez- Pepe Bullón -el inolvidable
Ricardo Navarrete…
Pero Él, era siempre el colofón de todos,
pues siempre actuaba en los fines de fiesta, a condición
de que fueran benéficos; recitando, recitando sin
esfuerzo ni descanso y " con la naturalidad que pone
el viento que pasa", que diría el poeta murciano,
Julio Álvarez. Y es que era capaz de hacer solo lo
que, cincuenta años después, hicimos entre
unos cuantos: Antonio Becerra - Juan Carretero-… etc.
Particularmente a mí -que ya tenía el veneno
del teatro en mis entrañas- me resultaba imposible
entender que una misma persona (con su baby color marrón
verdoso) representara con tanta naturalidad su PAPEL DE
DROGUERO; y luego, cuando sentía el chirriar del
Telón de Boca del Teatro Espinel y el calor de los
Focos de la Batería, se transformara -más
aún, se transfigurara- y comenzaran de su voz y su
gestos a manar los versos, como fuente inagotable: "La
Pedrada", "El Embargo"… y, por excelencia,
aquello de Pemán:
Feria de Abril en Jerez,
Rumbo y Elegancia de una Raza Vieja,
Que Gasta Diez Duros en vino y Almeja,
Pa Vender una cosa que no vale tres.
Fuimos creciendo los dos: yo en
edad y estatura y él en experiencia, madurez…,
hasta convertirse en UN MAESTRO.
Así le llamaba yo siempre, y me consta que le gustaba,
aunque su sencillez no le permitió alardear nunca
de su arte. Y es que, al llamarle MAESTRO, le afloraba su
otra afición (¿Cuál va a ser siendo
rondeño?). Vivía la antesala de la Corrida
Goyesca con ilusión, que reflejaba en el escaparate
que montaba en su ya propia tienda unos días antes.
Ha sido el mejor cartel que ha tenido La Goyesca.
Rafael nunca quiso intervenir en lo que llamamos una Función
de Teatro. Tendría sus razones, pero ni se las pregunté
ni me las dijo nunca.
Cuando, por lo años cincuenta el Grupo de Teatro
del Centro Obrero Católico, representó un
día de Corpus, en la escalinata de La Merced, el
Auto Sacramental "El Gran Teatro del Mundo"; le
ofrecimos un papel y tampoco quiso aceptar: Antonio Vázquez,
Bellido, Cañestro, Mercedes Ayala, Mercedes Iniesta,
Paquita Fernández y servidor, lo echamos mucho de
menos. Pero Él era así. Ya en los años
sesenta, cuando el Grupo de Teatro de Radio Ronda, que yo
dirigía, le ofreció un papel en Don Juan Tenorio,
lo aceptó el ya Don Rafael, causando el asombro y
la alegría a un tiempo de: Rafael narciso Molina,
Angel de la Vega, Mercedes Iniesta, Celia Galán etc.
Por supuesto que no me atreví a pedirle que fuera
al ensayo o lectura previa, pensando que no lo necesitaba.
Y así fue; llegó a los estudios cinco minutos
antes, los justos para probar el tono del micrófono
y la distancia. Era un papel corto, de una sola escena:
el del Escultor "Es una famosa historia, a la cual
debo mi gloria"… Y ocurrió que nos arrasó
a todos.
Aunque resulta para los lectores un poco deslavazado éste
mi artículo, no quiero dejar de hacer una rectificación.
Cuando intervine en el Recital Poético, al que ya
antes me he referido, me atreví a censurar al Cabildo
Municipal, porque aún no le había puesto su
nombre a una calle.
Pero hoy pienso que a este gran hombre y gran artista, no
es suficiente homenaje el rotular una calle, ni un plaza,
si siquiera una avenida ajardinada. El mejor tributo a su
arte inigualable es el guardar en lo más profundo
de nuestros corazones, como un tesoro escondido, la admiración
sincera de todos los aficionados, con mi deseo particular
de que alguien coja el testigo. Si pensáis en Antonio
Becerra…, pues sí, a el me refiero.
No he pretendido ni hacer una apología, ni ensalzar
a un personaje singular, sino, simplemente y con torpes
pinceladas, hacer un esbozo de la figura que fue: Rafalito-
Rafael- Don Rafael. Un hombre que no se conformó
con ser sólo Rondeño, sino que quiso y lo
consiguió, ser De Ronda, tal cual lo dejó
escrito el porta Moreno Galván:
"No hay quien iguale a un Rondeño
Cuando extiende la mirá;
Son los serranos de Ronda
Como el águila reá"
Desde Osuna, en la primavera del
2006
Su admirador y amigo
Andrés Castillo
Maldonado
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Ronda 26 de Octubre 2006
Carta a Rafael Lobato Fernández
Querido Rafael:
Recordándote han pasado muchos años, y me
parece que fue ayer.
Yo era un niño de 14 años que dejaba la escuela
para entrar en le mundo
del trabajo. Me colocaron en Droguería Carreño,
años 1949-50; tu eras el encargado, yo entraba de
aprendiz. Hasta entonces no había conocido a nadie
como tú, Rafael, realmente eras un hombre bueno,
ejemplo de vida para todos los que tuvimos la suerte de
conocerte.
Han pasado tantos años, y aún resuenan en
mis oídos tu solemne voz, en mi vista tu impresionante
personalidad, y en mi mente tu humanidad. Te recuerdo Rafael,
recitando “Feria de Abril en Jerez” y otras
maravillosas obras, en el Teatro Espinel de Ronda; esa función
de Arte y Poesía, era el delirio.
Hasta pronto Rafael, porque la vida es fugaz…gracias,
muchas gracias, por tanto que aprendí de ti.
Un abrazo espiritual
Alfonso Ganancias
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Esmeralda Espinosa Martín, soprano
malagueña, acompañada por FELIX RODRIGUEZ, al piano
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ESMERALDA ESPINOSA
MARTÍN
Nace en Málaga en
1983, licenciada en Historia del arte por la Universidad
de Malaga, comienza sus estudios de canto con Cecilia
Gallego.
Posteriormente ingresa en el
Conservatorio Profesional de Música Manuel Carra
de Málaga, donde actualmente continúa sus
estudios con Pedro Barrientos.
Ha recibido consejo de Isabel
Rey, Isabel Penagos, Celsa Tamayo, Robin Bowman, David
Mason, Stefan Sánchez y Ricardo Estrada, entre
otros.
Desarrolla su actividad vocal
en varias agrupaciones de su ciudad natal, perteneció
al coro de Cámara Polymnia donde fue soprano solista,
actualmente forma parte de la Coral Carmina Nova. También
colabora con la compañía de ópera
y zarzuela Teatro Lírico Andaluz.
Ha realizado estudios de música
vocal contemporánea, dirección coral y pedagogía
musical.
Actualmente, realiza la obra
Misterio Bufo con la compañía Teatro Yo
No.
Interpretando:
AN DIE MUSIK.................................................
Schubert
KOMMT DICH MACHMAN...................................Brahms
ICH LIEBE DICH..............................................
Grieg
DESPUES QUE TE CONOCÍ..............................
Toldrá
MAÑANITA DE SAN JUAN...................................Toldrá
MADRE, UNOS OJUELOS VÍ...............................Toldrá
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Félix Rodríguez
Gutiérrez
Comienza sus estudios de
piano en el Real Conservatorio Superior de Madrid con
los profesores Almudena Alemany, Margarita Degeneffe,
José Luis Fajardo y Ángela Rentaría,
con la cual termina la carrera teniendo siempre altas
calificaciones.
Así mismo, es también profesor de acordeón
y licenciado en Historia por la Universidad Autónoma
de Madrid.
Ha recibido consejos de importantes pianistas: Lázar
Berman, Arie Vardi, Yatsuko Mitsui, Ivo koch, Guillermo
González, Manuel Carra, etc. Amplia estudios en
Austria con Ángel Berrocal y José Francisco
Alonso, siendo éste último el de mayor influencia
en su estilo.
También estudia música de cámara
en Londres con David Ravenscroft y el trío de cámara
inglés.
Desarrolla una intensa labor concertística y pedagógica,
siendo actualmente pianista acompañante de canto.
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Pinturas Joaquín Atienza Peñalver
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María Lobato y su esposo, Joaquín
Atienza, junto al retrato de Rafael Lobato Fernández
Álbum de recuerdos
En preparación
descargue
aquí el programa
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Próxima tertulia
Jueves, 30 de noviembre de 2006
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